Un letrero colocado frente a la iglesia New Hope Community Church ha generado un intenso debate en la comunidad. El mensaje, que reza “Heaven has strict immigration laws, Hell has open borders” (“El cielo tiene leyes de inmigración estrictas, el infierno tiene fronteras abiertas”), ha sido interpretado por algunos como una declaración política divisiva, mientras que la iglesia insiste en que se trata de una referencia a creencias espirituales.
El mensaje ha causado indignación entre algunos residentes de Palatine, quienes consideran que transmite un mensaje de exclusión. La presidenta de la junta escolar local, Lisa Beth Szczupaj, expresó su preocupación por el impacto del letrero en los niños, afirmando que los expone a mensajes políticos innecesarios.
Katharine Huddleston, otra residente, describió el letrero como "perturbador" y opinó que no refleja los valores de inclusión y diversidad de la comunidad. En respuesta a la controversia, Theresa Greinig ha iniciado una campaña para colocar “mensajes de positividad” alrededor de la iglesia, con la intención de promover un ambiente de unidad y respeto.
El pastor principal de la iglesia, James Pittman Jr., defendió el letrero, insistiendo en que su mensaje está basado en enseñanzas bíblicas y no en la política de inmigración de Estados Unidos. La iglesia ha rechazado las peticiones de retirar el mensaje, argumentando que su derecho a la libre expresión está protegido por la Primera Enmienda de la Constitución.
El debate en Palatine ocurre en un momento en que un grupo de organizaciones cristianas y judías ha presentado una demanda federal contra la administración Trump. La querella busca impugnar la eliminación de restricciones que protegían ciertos "lugares sensibles", como iglesias, de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Los demandantes sostienen que la presencia de agentes migratorios cerca de los templos vulnera la libertad religiosa, ya que genera temor en las comunidades inmigrantes y disuade la asistencia a los servicios religiosos.
Líderes de la Iglesia Episcopal han expresado preocupación por la reducción en la asistencia de fieles a causa del temor a redadas migratorias. Según ellos, la hospitalidad hacia los inmigrantes es un mandato sagrado y no debería ser motivo de controversia política.
Por su parte, el pastor Samuel Rodríguez ha tratado de tranquilizar a la comunidad latina, asegurando que las iglesias siguen siendo espacios seguros. Asimismo, ha señalado que parte del miedo existente se debe a la desinformación sobre las políticas de inmigración y su impacto en lugares de culto.
Mientras el letrero de la New Hope Community Church sigue en su lugar, el debate en Palatine refleja las tensiones nacionales en torno a la inmigración y la religión. Para algunos, el mensaje representa una simple expresión de fe; para otros, es un recordatorio de las divisiones que persisten en la sociedad estadounidense.
Imagen destacada: NBC Chicago
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